El impacto de la crisis de natalidad en la educación y economía de Puerto Rico

La significativa disminución de la natalidad en Puerto Rico durante el siglo XXI ha tenido un impacto notable en diversas actividades económicas asociadas con el crecimiento y desarrollo de la población más joven del país. Desde la ropa y los muebles para niños hasta los servicios médicos pediátricos, toda actividad relacionada con la educación y el entretenimiento se ve afectada por este descenso continuo en la natalidad. El efecto de estas reducciones en la estructura de edad es palpable a medida que las cohortes van ganando en edad. Una disminución en el número de recién nacidos repercute primero en aquellas actividades económicas donde los protagonistas principales son los sectores más jóvenes.

A principios del siglo XXI, la población de Puerto Rico comenzó a experimentar reducciones sostenidas en las cifras de nacimientos vivos. Para el año 2000, se registró un total de 59,460 nacimientos. Sin embargo, esta cifra ha estado en descenso constante, acelerándose en los últimos años. Para el año 2024, la cifra preliminar es de 18,021 nacimientos, según datos del Registro Demográfico al 25 de enero de 2025. En el periodo comprendido entre 2000 y 2024, hubo una reducción del 70 por ciento. De acuerdo con los datos de natalidad de los últimos años, se espera que esta tendencia continúe, ya que los factores demográficos, sociales y económicos que han contribuido a estas bajas extraordinarias siguen presentes. Todo indica que muchos de estos factores, que afectan directa e indirectamente la ocurrencia de bajos niveles de natalidad, podrían agudizarse con las políticas y órdenes ejecutivas del presidente de los EE. UU., Donald Trump. Esta caída se ha hecho aún más evidente en los últimos años, pues a partir de 2017, la cifra de nacimientos vivos descendió por debajo de los 25,000 (24,395) y, entre 2017 y 2024, se registró una disminución adicional del 26 por ciento en tan solo ocho años.

Existe un índice demográfico llamado tasa total de fecundidad, que según los últimos datos disponibles para su cálculo correspondiente al año 2023, es de 0.7 hijos por mujer al finalizar su periodo reproductivo. De hecho, al analizar las cifras de esta tasa para todos los países del mundo, Puerto Rico se encuentra entre los que tienen las tasas más bajas.

Dada la situación demográfica actual en el país, es de esperar que la natalidad se mantenga baja y, por ende, el impacto en las actividades educativas se vea afectado conforme las cohortes de nacidos vivos vayan ganando en edad.

Dentro de las diversas actividades económicas relacionadas con la educación en el país, la educación universitaria es el último eslabón impactado por esta extraordinaria reducción de la natalidad. Por lo tanto, es importante conocer la magnitud de la reducción de la natalidad y sus proyecciones a corto y mediano plazo. Esto nos permite realizar los análisis necesarios para planificar y tomar las medidas que minimicen el impacto económico, así como también la cantidad y calidad de la oferta académica. Es crucial señalar que hay otros factores relacionados con cambios económicos, sociales y tecnológicos que han estado ocurriendo paralelamente y que deben ser parte del análisis que las instituciones universitarias del país deben llevar a cabo.

Para ilustrar el impacto que tienen los bajos niveles de natalidad en la admisión de nuevos estudiantes a nivel subgraduado en las instituciones universitarias del país, examinaremos algunos datos estadísticos sobre estudiantes matriculados en las escuelas públicas y en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. A través del análisis de dos años académicos con una diferencia de diez años entre ellos, 2014-2015 y 2024-2025, es evidente una notable baja en los nacimientos que se refleja en la disminución de nuevos estudiantes matriculados a través de los distintos niveles educativos. Para el año académico 2014-2015, la matrícula de PK a octavo grado en el sector público fue de 282,210 estudiantes, mientras que para el año académico 2024-2025 la cifra fue de 155,309 estudiantes. Se registró en solo 10 años una baja del 45.9 por ciento, lo que representa una pérdida de 126,901 estudiantes.

Los niños de prekínder en el año académico 2014-2015 nacieron durante o cerca del año 2010, cuando los nacimientos alcanzaron la cifra de 42,248. Por otro lado, los matriculados en prekínder en el año académico 2024-2025 nacieron en o cerca del año 2020, cuando el total de nacimientos vivos fue de 19,094. Por cada 2.21 nacimientos vivos en 2010, había solo uno en 2020. Es importante recordar que, a lo largo de todo el ciclo escolar, la pérdida de estudiantes ocurre por diversas razones, como muerte, cambio de escuela pública a colegio, abandono de la escuela y emigración.

Cuando examinamos los datos de estudiantes en el sistema público, específicamente para el duodécimo grado, que es la antesala para entrar a estudios universitarios, aunque los datos aquí analizados no incluyen a los estudiantes del sector privado, levantan una alta preocupación. Para los dos años académicos usados en este análisis, el total de estudiantes matriculados fue de 27,049 (2014-2015) y 19,025 (2024-2025), lo que representa una reducción del 30.0% en un periodo de 10 años.

En el caso de los admitidos y matriculados a nivel subgraduado para los dos años académicos antes mencionados en el Recinto de Río Piedras de la UPR, la reducción porcentual fue del 21.0%. Para el año académico 2014-2015, los matriculados fueron 2,361, en comparación con 1,867 en 2024-2025. Estos estudiantes de nueva admisión, por lo general de 18 años, tenían como año promedio de su nacimiento el 1996, con una cifra de 64,369 nacidos durante ese año. Por otro lado, los nuevos matriculados en el año académico 2024-2025 fueron 1,867, lo que representa una reducción de solo 494 estudiantes nuevos. Para este último año académico, los nacimientos pudieron estar cerca del 2006, cuando los nacimientos vivos alcanzaron la cifra de 48,760. Es importante destacar que, desde 2020, el número de nacimientos vivos se ha mantenido por debajo de 20,000.

No hay duda de que estos números son muy elocuentes sobre lo que se espera en Puerto Rico, con cifras de nacimientos en descenso continuo. Cerca de la mitad de los nacidos vivos que alcanzan la edad de 18 años parecen ser la clientela potencial para ser admitidos y matriculados en una institución universitaria. Asimismo, se observa que muchos estudiantes del sector privado han adoptado la práctica de estudiar fuera del país. Sin embargo, el aumento en los costos de los estudios universitarios en los Estados Unidos, junto con otros problemas presentes en ese país, podría ser un factor que beneficie a Puerto Rico y que pudiera incentivar a padres e hijos a quedarse a estudiar en la isla.

En conclusión, la drástica disminución en la natalidad en Puerto Rico ha desencadenado una serie de efectos adversos que se reflejan en la estructura de la educación universitaria y en el panorama económico del país. Con una reducción del 70% en los nacimientos desde el año 2000 y una caída significativa en la matrícula escolar, es evidente que este fenómeno demográfico plantea retos sin precedentes para las instituciones educativas, que deben adaptarse a una población estudiantil cada vez más reducida. La proyección de bajas tasas de fecundidad, junto con la migración y otros factores socioeconómicos, sugiere que el futuro de la educación en Puerto Rico dependerá de una planificación estratégica que contemple no solo la cantidad de estudiantes, sino también la calidad y relevancia de la oferta académica. Así, será imperativo que las instituciones universitarias respondan proactivamente a estos cambios, implementando políticas que no solo mitiguen el impacto de la disminución de la población joven, sino que también fortalezcan la educación superior como un pilar fundamental para el desarrollo del país.

Judith Rodríguez Figueroa
Author
Judith Rodríguez Figueroa
Demógrafa, Catedrática Jubilada, RCM, UPR